Pieces
Hoy, aquí hecho trizas
sujeto entre mis manos,
de mi corazón las cenizas,
apagadas de tanto haberte amado.
Tu y yo eramos la perfecta unión,
hasta que aquel demonio apareció
el mismo que tu amor me arrebató,
volviendo mi cielo de un triste color.
Si hoy un solo deseo me concedieras
podría ser el de tenerte...
pero elegiría el de que feliz fueras,
ya que en mi corazón estarás siempre...